Mediante el ahorro puedes ingresar al sistema financiero para acceder a líneas de crédito e iniciar tu vida crediticia. En el pasado, era necesario tener inmuebles y contar con varios fiadores como garantía para conseguir un crédito; pero, actualmente hay muchas más posibilidades.
Puedes aprovechar almacenes donde con solo presentar tu cédula de ciudadanía y verificar que no tienes vida crediticia ni reportes negativos, te aprueban un crédito; también puedes acceder a planes pospago de celular y/o internet y TV, solicitar un préstamo de libre inversión o contar con otros productos bancarios como tarjetas de crédito del banco donde tienes la cuenta bancaria de nómina o de almacenes y supermercados, cuentas corrientes con cupos de sobregiro o los créditos rotativos.
Como si fueran pocas estas opciones, puedes optar por comprar un celular financiado con el operador de telefonía celular o si eres independiente, abrir una cuenta bancaria de ahorros para manejar tus ingresos. Aquí te presentaremos algunos temas que pueden resultarte de interés.
¿Qué es la vida crediticia?
También conocida como historia de crédito, la vida crediticia es la carta de presentación financiera que indica tu comportamiento frente a las deudas adquiridas con diversas entidades. En ella se recogen tus antecedentes de pago y los compromisos con bancos, aseguradoras, empresas de telefonía móvil, entidades comerciales y cooperativas, entre otros.
Estos datos son básicos para que las entidades financieras determinen si eres apto o no para recibir un préstamo; cuanto mejor haya sido tu vida crediticia, más fácil te aprobarán las solicitudes de nuevos créditos y podrán ofrecerte tasas preferenciales por buen tu comportamiento con relación a las deudas y las obligaciones financieras adquiridas.
¿Qué es el historial de crédito?
Es el registro de tu comportamiento como deudor en entidades como bancos, cooperativas y empresas de servicios públicos. El historial es muy importante para aplicar a un préstamo bancario porque permite saber, de acuerdo con tus hábitos de pago, cuál es la calificación que tienes en las centrales de riesgo y qué tan confiable eres a la hora de responder por un crédito.
El historial crediticio es tu perfil financiero y con él muestras cómo has administrado tus compromisos a lo largo del tiempo. Todas las entidades financieras pueden ver tu calificación que depende, entre otros factores, de si pagas a tiempo o no tus deudas y si estás o no sobreendeudado.
¿Qué es la capacidad de endeudamiento?
También llamada capacidad de crédito es la capacidad máxima de endeudamiento que se puede asumir sin arriesgar la posición económica; es un concepto que se aplica a personas naturales o jurídicas y a países.
La capacidad de endeudamiento depende de tu situación personal, de acuerdo con tus ingresos y gastos mensuales y permite saber qué porcentaje de los ingresos destinas a obligaciones o deudas; mientras que la capacidad de pago mide hasta cuánto te puedes endeudar. Según los expertos, es recomendable que la capacidad de endeudamiento esté entre el 30 y el 40% de los ingresos.
¿Cómo empezar mi vida crediticia?
Para iniciar una vida crediticia no necesariamente hay que enfocarse en grandes créditos. Puedes abrir una cuenta de ahorros y empezar por adquirir deudas pequeñas que no superen tu capacidad de pago, por ejemplo, la compra de un electrodoméstico o de un servicio pospago de telefonía celular, por algún medio de financiación.
Si cuentas con ingresos fijos y no tienes una tarjeta de crédito, puedes solicitar una con un cupo reducido, tramitar un préstamo personal, un préstamo garantizado o un préstamo firmado conjuntamente; o también puedes hacer un crédito para comprar ropa o calzado en almacenes de cadena.
¿Cómo hacer vida crediticia?
Debes tener presente varias recomendaciones para hacer tu vida crediticia: Paga todas tus mensualidades a tiempo o inclusive antes de la fecha límite de pago y abona a tus créditos sólo después de definir con la entidad financiera cómo quedarían los nuevos pagos.
Igualmente trata de no endeudarte demasiado y cuando utilices tarjetas de crédito hazlo para pagar máximo a 6 cuotas, aunque lo ideal es a 1 para que no te genere cobro de intereses; y finalmente, nunca dejes de pagar y en caso de tener alguna dificultad económica puedes ir a la entidad financiera para negociar y refinanciar.
Algunos productos para iniciar la vida crediticia
Como ya te habíamos comentado cuentas con varias opciones para iniciar la vida crediticia. Un primer paso es abrir una cuenta de ahorros, solicitar un crédito o préstamo, comprar un bien inmueble o un vehículo, o simplemente conseguir un plan pospago de telefonía celular o un electrodoméstico por algún medio de financiación; también cuentan los créditos rotativos.
Con cualquiera de estas opciones podrás empezar a tener una buena vida crediticia que te garantice, en el futuro, la más fácil aprobación de préstamos o solicitudes bancarias. Veamos algunos productos que pueden ser de tu interés:
Cuentas de ahorros
Tradicionalmente, la cuenta de ahorros es el producto más usado para ahorrar y disponer ágilmente del dinero guardado. Se trata de un producto financiero con el cual puedes administrar tu dinero para valerse de él cuando lo necesites; al abrir tu cuenta, recibes una tarjeta débito con la que podrás hacer compras en establecimientos comerciales o por internet y también te sirve para hacer retiros en los cajeros electrónicos.
Se trata de una cuenta de depósito ordinaria a la vista. Básicamente funciona de manera muy sencilla: Podrás recibir depósitos a través de consignaciones hechas por medio de los canales que dispone el banco o la entidad financiera como oficinas, cajeros y la banca virtual; el dinero depositado generará intereses de acuerdo con las tasas establecidas y para retirarlo podrás usar la tarjeta débito que te entregará la misma entidad.
Tarjetas de Crédito
Las tarjetas de crédito son una herramienta financiera que te permite comprar cosas y pagar después. Una entidad bancaria o financiera te presta el dinero para que puedas hacer la compra y luego tú le pagas el dinero prestado. Puedes usar la tarjeta para hacer compras en tiendas físicas o en línea, o para sacar dinero de un cajero automático. La tarjeta en sí es una pieza de plástico con un chip, una banda magnética y un número en relieve que te identifica como usuario. También muestra el nombre del banco o entidad que la emitió y la fecha de expiración, así como tu firma y otra información codificada para seguridad.
Créditos de libre inversión
Por su parte, el crédito de libre inversión es un préstamo de dinero con el que tú puedes financiar cualquier proyecto y a diferencia de otros créditos, no necesitas informarle a tu entidad financiera para qué lo vas a destinar. Se trata de un tipo de crédito de consumo que, como su nombre lo indica, puedes destinar para un viaje, remodelar tu vivienda, estudiar o en general para lo que quieras; es flexible, rápido (en unas entidades más que en otras) y tiene requisitos mínimos.
En resumen, es una opción de préstamo que otorga la entidad bancaria para atender gastos personales de cualquier índole; con él puedes darte el lujo de un gasto excepcional, pero corres el riesgo de desfinanciarte.
¿Cómo saber si tengo vida crediticia?
Si has usado servicios financieros tienes vida crediticia. En Colombia Datacrédito, TransUnión y Procrédito, son las centrales de riesgo más reconocidas; de acuerdo con su función de recolectar la información crediticia y financiera de las personas, estas entidades almacenan todos tus datos, de tal manera que puedan ser consultados por diversas organizaciones financieras.
A partir de los hábitos de pago se genera un puntaje de crédito para cada persona que se traduce en un valor numérico (de 150 a 950). Si bien no hay una única forma de medición, en general, si tu puntaje está entre 600 y 750 es considerado como riesgo medio y si está por encima de 750 puntos se te reconoce como un cliente con bajo riesgo; esta calificación es un algoritmo matemático que calcula la probabilidad de cumplimiento de una persona en el pago de sus obligaciones. La entidad financiera verifica el historial de manejo de recursos que la persona ha tenido, es decir, evalúa si ha solicitado préstamos, si ha cumplido las cuotas acordadas de pago y si tiene la capacidad de asumir la responsabilidad de un crédito según a sus ingresos. Los reportes positivos mejoran tu calificación en las centrales, mientras que los reportes negativos limitan tu acceso a productos financieros e incluso pueden volverse un obstáculo para algunas oportunidades laborales. Esto es lo que se conoce como vida crediticia que puede ser consultada fácilmente.
¿Dónde consulto mi vida crediticia?
Para averiguar tu vida crediticia puedes seguir los siguientes pasos: Entrar a la página de DataCrédito e ingresar a la sección “Personas” y a la sección “Mi Datacrédito”; o puedes ingresar directamente a la página Midatacredito.com. Si eres un usuario nuevo, durante un mes puedes ver gratis tu historia crediticia. Para acceder al plan gratis necesitas una tarjeta de crédito válida al momento del registro, la validarán con un cobro que luego te será devuelto. Al hacer clic en el “Primer mes gratis”, debes crear la cuenta ingresando tu información personal: Tipo y número de identificación, nombres, apellidos, email y contraseña. Tan pronto creas la cuenta, ingresas con tu número de cédula y la contraseña que elegiste; posteriormente debes ingresar: ocupación, actividad laboral, nivel educativo, tipo de vivienda, estrato, número de personas a cargo, ingresos fijos mensuales, principal medio de movilidad, otros ingresos y número de personas con las que vives. Con esta información completas tu perfil y debes continuar con los datos personales: Estado civil, fecha de nacimiento, número de celular y el lugar en el que vives. Una vez hayas llenado esas secciones, llegas a la pantalla principal de Datacrédito, donde verás la actividad reciente de tu vida crediticia y en la sección “Mis créditos”, aparecerá la información de tus créditos (con tarjeta de crédito o con préstamo personal) y los saldos en mora.
Aunque pueda parecer un poco dispendioso, es realmente sencillo. También puedes solicitar tu informe crediticio por escrito o tramitarlo en los centros de atención que existen en algunas ciudades del país. De acuerdo con la evaluación de este comportamiento, el banco decide si otorga un crédito o no, y bajo cuáles condiciones.
Cuidar tu vida crediticia depende de tu buen comportamiento financiero
Como ya hemos comentado, el historial crediticio hace parte fundamental de las finanzas personales. Debes recordar que una buena vida crediticia te abre las puertas para obtener financiamiento; será necesario conocer tu capacidad de pago y no endeudarte más allá de tus posibilidades, ser ordenado con tus cuentas, hacer puntualmente tus pagos y tratar de consolidar ahorros extra; y lo más importante: verificar con frecuencia tu historial.
Un buen comportamiento financiero es tu mejor carta de presentación comercial, con él lograrás disminuir los trámites y el tiempo de tu solicitud, porque las entidades que otorgan los créditos tendrán una buena herramienta para su estudio y decisión. Te animamos a seguir estas orientaciones.


