El SARC -Sistema de Administración de Riesgo de Crédito- es una herramienta importante en el mundo de las finanzas, cuya existencia se basa en el supuesto de que el pilar fundamental de la supervisión bancaria está en la gestión interna de riesgo por parte de las entidades financieras. Consiste en un conjunto de procesos, políticas y herramientas para que las empresas evalúen el riesgo crediticio de sus clientes y puedan decidir sobre la extensión del crédito. Su objetivo principal es minimizar las pérdidas por incumplimiento de pago y también ayudar a las empresas a definir límites de crédito para los clientes y establecer políticas de gestión de riesgos.
Mediante la aplicación de ciertos parámetros de organización, gestión y administración, el SAS genera un informe acerca del riesgo crediticio y calcula las pérdidas si se da el incumplimiento; también gestiona y vigila que la situación crediticia de las entidades financieras y de sus clientes sea solvente para que no tengan pérdidas. Esto está relacionado con los índices de mora de sus clientes, ya que, si estos incumplen los contratos de crédito, la entidad financiera se verá afectada en mayor o menor medida.
¿Para qué sirve el SARC?
El SARC tiene como función medir el riesgo crediticio de los clientes potenciales y existentes, permitiendo a la institución financiera tomar decisiones informadas sobre si otorgar o no un préstamo, o definir las condiciones para otorgarlo; también alivia los riesgos asociados con los préstamos, como el riesgo de impago o el riesgo de incumplimiento de las condiciones acordadas con el cliente. Esto va a permitir a la institución financiera, reducir su exposición al riesgo crediticio y proteger su cartera de préstamos. Pero, además, el SARC ayuda a mejorar la eficiencia de los procesos de evaluación crediticia y de paso reducir los costos operativos de la entidad.
Mediante la gestión de información de los créditos que emite y del comportamiento de pago de los clientes, el SARC evalúa la situación financiera de una entidad, para fortalecer la gestión del riesgo, generando una cultura y unas prácticas de alto nivel técnico para administrarla. Con este sistema, la Superintendencia Financiera establece la obligación de evaluar el riesgo crediticio; este trámite, también conocido como Evaluación Crediticia, es un procedimiento que el banco debe aplicar a cada solicitud de crédito, para verificar si el cliente es solvente o no y si está en capacidad de pagar el dinero que está solicitando. Es así como el SARC permite monitorear toda la actividad crediticia de una entidad financiera y definir si sus activos se mantienen o se han afectado por el incumplimiento de pago de sus deudores.
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¿Cuáles son los criterios para la evaluación crediticia?
La evaluación crediticia consiste en una evaluación integral del solicitante, de acuerdo con criterios que varían según la institución financiera y el tipo de préstamo. Los criterios que se utilizan con más frecuencia son: El historial crediticio evaluado a partir de puntajes e informes donde se registra cómo ha sido el pago de las deudas del solicitante en el pasado; los ingresos para determinar la capacidad de pago del préstamo, así como la estabilidad laboral y la fuente de ingresos también son importantes; y la deuda actual que incluye préstamos, tarjetas de crédito y otras obligaciones financieras.
Además se avalúan la garantías, entendidas como activos que se pueden usar para respaldar un préstamo; el historial de pagos que informa acerca del pago oportuno o no de sus facturas; la relación deuda/ingresos a fin de determinar la capacidad del solicitante para pagar el préstamo. Y los antecedentes penales del solicitante que indiquen si ha tenido o no problemas con la ley en el pasado.
¿Qué es el historial crediticio?
El historial crediticio es la recopilación, por parte de las Centrales de Riesgo, de los hábitos financieros de los consumidores, para generar un puntaje que usan los bancos u otras entidades con el fin de disponer de más información sobre las personas a quienes le pueden brindar un crédito. Por ende, indica el comportamiento de pago, si pagan a tiempo o no las tarjetas de crédito y débito, el seguro, la hipoteca, los créditos o préstamos, los servicios y demás gastos.
Es una puerta de acceso a un crédito, o para adquirir una tarjeta; cuando pagas una cuota mensual, no solo estás abonando al crédito, sino que estás haciendo un historial crediticio limpio, sin caer en una lista de morosos. Hay diferentes escalas de historia crediticia, desde una calificación más baja a una más alta, de acuerdo con el nivel de incumplimiento o de pago que evita que se reporte a las Centrales de Riesgo.
¿Cómo consultar el historial crediticio?
Para consultar tu historial crediticio, puedes seguir los siguientes pasos: – Accede al sitio web de la Central de Información Crediticia (CIC), entidad encargada de recopilar y gestionar la información crediticia en el país; – regístrate en el sitio web con todos tus datos personales (nombre completo, número de identificación personal y dirección de correo electrónico); – Verifica tu identidad suministrando la información necesaria; – solicita tu reporte crediticio y realiza el pago correspondiente; -una vez procesada tu solicitud, puedes descargar tu historial crediticio y revisar en detalle los pagos, los saldos pendientes y cualquier otra información importante. Es conveniente que examines regularmente tu historial crediticio para verificar que la información sea precisa y actualizada, ya que cualquier error puede afectar negativamente tu puntaje crediticio y tu capacidad para obtener financiamiento en el futuro.
En Colombia, la entidad encargada de gestionar los historiales crediticios es la Central de Información Crediticia -CIC-, la cual es administrada por la Superintendencia Financiera de Colombia. Esa entidad cumple con las regulaciones de privacidad y protección de datos personales establecidas por la ley y resulta ser clave para la gestión del riesgo crediticio en Colombia, puesto que permite a las entidades financieras y de crédito acceder a información precisa y actualizada sobre los hábitos de pago de los solicitantes de préstamos.
¿Cómo mejorar mi historial crediticio?
Recuerda que tu historial crediticio es una evaluación de cómo has manejado el crédito en el tiempo y es un factor importante a la hora de que te aprueben un préstamo o una tarjeta de crédito. Por lo tanto, mejorar el puntaje crediticio siempre es conveniente, y será posible si sigues estos consejos: Procura pagar tus facturas a tiempo (incluso antes de la fecha límite de pago), no te endeudes en exceso y mantén tus créditos abiertos; trata de que las compras se ajusten a tu presupuesto y evita utilizar tus tarjetas de crédito para retiros de efectivo. Además, ten presente revisar tu informe crediticio regularmente para detectar cualquier error o inexactitud.
Subir el puntaje y mejorar tu historial crediticio no es algo que pueda lograrse repentinamente; sólo podrás lograrlo si asumes con disciplina unos hábitos financieros saludables. El quid del asunto parece estar en tres recomendaciones claves: organización, planificación y control de los gastos. ¡Mucho ánimo!


